Efectos de la pandemia en el sector cultural

El sector cultural, como tantos otros, se ha visto gravemente afectado por la pandemia del coronavirus.

Y es que, pese a que en España existen distintas clases de turismo, buena parte de aquellos que eligen el país como destino son ávidos consumidores de arte y cultura. No obstante, antes de decantarse por un destino concreto suelen visitar los mejores sitios web de arte, evitándose de esta forma desagradables sorpresas al planificar el viaje. Y es que, no se debe olvidar que existen museos de lo más extraño y, aunque interesantes para algunos, puede que lo que se halle en ellos no sea precisamente el arte que uno va buscando.

Por desgracia, el arte mundial se ha resentido, basta con poner la lupa en cualquiera de los museos del mundo para ser conscientes de lo que ha sucedido durante el pasado 2020.

Sin ir más lejos, el Museo del Prado pasó de más de 3,2 millones de visitantes durante 2019, a unos escasos 852.161 visitantes durante 2020, existiendo meses en los que el número de visitantes fue cero, concretamente los meses de abril y mayo, correspondientes al confinamiento domiciliario.

Lo mismo sucedió con el Museo Reina Sofía, que pasó de más de 4,4 millones de visitantes en 2019, a la escasa cifra de 1,2 millones de visitantes durante el pasado 2020, de los cuales 448.211 corresponden a la sede principal, 608.603 al Palacio de Cristal y 191.672 al Palacio de Velázquez, situados ambos en el Parque del Retiro.

Completando el Triángulo del Arte, el Museo Thyssen-Bornemisza, experimentó una caída de visitantes similar a los dos anteriores.

Unas cifras que, desgraciadamente, se repiten a lo largo de todo el planeta. El Louvre, uno de los museos más visitados del mundo, pasó de superar los 9,6 millones en 2019, a 2,7 millones durante el pasado año.

Pero la cultura va mucho más allá de los museos, y tanto el cine como el teatro han experimentado un desplome tal que a duras penas han conseguido subsistir durante estos meses.

La obligación de mantener la distancia social ha limitado el aforo en todos los espacios cerrados, algo que ha repercutido mucho en la normal actividad de los músicos, grandes perjudicados también durante esta pandemia.

El arte está en todas partes y, por fortuna, también en la red, lo que permite contemplar las obras como nunca.